¿Por qué Mariamulata abortó la criatura portuaria de Edurbe gestada por Marlene? Así piratearon a Cartagena (III)

Augusto Mainero no hizo nada como gerente de Edurbe para concluir el nacimiento de la criatura portuaria de la empresa.

Judith Pinedo Flórez —Mariamulata—, como alcaldesa, abortó la criatura —la Sociedad Portuaria de Edurbe— que había gestado pacientemente Marlene Romero Saenz, durante sus cuatro largos años (2004—2007) en la gerencia de Edurbe S.A. Ninguno de los gerentes que hizo nombrar Mariamulata movió el dedo meñique para que naciera la criatura que ya asomaba la cabeza.

Esa negligencia llevó a que Dionisio Vélez en 2015 le entregara —en bandeja de plata— al capitán Alfonso Salas Trujillo, la concesión del Muelle Turístico Internacional de Cartagena, una industria que ha crecido en 1.200 por ciento, y deja divisas por más de 60 millones de dólares por cada temporada de cruceros. Estos son datos conservadores de la misma Sociedad Portuaria Regional de Cartagena (SPRC).

Marlene Romero Saenz, una destacada abogada administrativista de Cartagena de Indias, gerente de Edurbe (2004—2007) durante el período del alcalde Alberto Barboza Senior, y de Nicolás Curi. Romero estaba un poco alterada por la publicación de la primera entrega del informe de investigación sobre el «robo a mano alzada de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena (SPRC) del Muelle Turístico Internacional de Cartagena».  

(Lea: La Sociedad Portuaria fue un robo a mano alzada I)

Historia de un despojo

En el informe se deja claro que el contrato de arriendo del muelle a 20 años fue suscrito en 1997 por Vicente Azuero Piñeres, en el gobierno de Guillermo Paniza. Marlene Romero firmó el otrosí el 23 de diciembre de 2004. El hecho de que en el informe se dijo que «un día como el 24 de diciembre de 2004 Cartagena amaneció sin Muelle Turístico, sin Sociedad Portuaria y sin acciones en la SPRC», fue un giro lingüístico para denotar que en ese día se podía sintetizar los tres acontecimientos. Por tanto, Marlene Romero solo prorrogó dicho contrato, como efectivamente lo digo en el informe. Al respecto, Romero dice: 

«El OTROSI se suscribe porque se vencía la concesión del muelle en julio de 2004 y teníamos la certeza de que no lograríamos el otorgamiento de la misma para esa fecha. Para EDURBE S.A era de suma importancia asegurar el ingreso del canon de arrendamiento, por eso se pactó, en el otrosi, que como se esperaba que existiera la concesión la sociedad podía continuar con el contrato de arrendamiento. El canon de arrendamiento de pesos del 2004 fue de $339.900.702,oo más IVA y una inversión en infraestructura para el mejoramiento del muelle de $500.000.000,oo, adicionales, que debía realizar la Sociedad Portuaria, previa aprobación del presupuesto por EDURBE S.A.».

Lo que asistimos en este caso, es a un descarado detrimento patrimonial disfrazado de contrato de arriendo, el cual es lesivo a los intereses de los cartageneros. La lesión a nuestro patrimonio podría llegar a más de $300 mil millones durante los 20 años.  El contrato No 12-97 —que tiene la firma de Vicente Azuero Piñeres y la del capitán (r) Alfonso Salas Trujillo— es una estafa descarada contra los intereses colectivos de la ciudad.

Si se trata de buscar responsabilidades administrativas en el origen del contrato, debemos irnos al año 1995, cuando se concibió el negocio en el gobierno de Gabriel Antonio García Romero, el Gabrie. La DIMAR emitió la resolución No 521 del 6 de julio de 1995 mediante la cual se autorizó el arrendamiento del muelle. De igual manera en la alcaldía de Guillermo Paniza, cuando se firmó el contrato No 12-97 mediante el cual se entregó el Muelle  Turístico

Marlene Romero dice que para EDURBE era vital el ingreso del dinero del arrendamiento, puesto que solo contaba con ese ingreso. La sociedad portuaria se lo pagaba anticipado anualmente. Para la SPRC pagar $339.900.702 era como beberse un vaso de agua, debido a la alta rentabilidad que ya para 2004 venía obteniendo del Muelle Turístico y el valor futuro que representaba el negocio. 

(Lea: Así piratearon a Cartagena (II). El Muelle Turístico Internacional y su lote, en poder de la SPRC).

¿Por qué Edurbe no creó la sociedad portuaria?

En 2007 Marlene Romero dejó la gerencia de Edurbe. Antes de retirarse, había terminado el trámite para que a Edurbe S.A. le renovaran la concesión de operación del Muelle Turístico Internacional. Incluso, dejó adelantado el proceso de escisión empresarial para constituir la Sociedad Portuaria Edurbe S.A. Una vez el Consejo de Estado el 11 de agosto de 2005 emitió el auto mediante el cual aclaraba que que era el Instituto Nacional de Concesiones—INCO la entidad de atender dicha solicitud y no la DIMAR, se abría el camino para que Cartagena tuviera su propia sociedad portuaria para operar el muelles turístico donde iban a arribar los grandes cruceros de las principales navieras de los Estados Unidos que operan desde Florida y de los puertos europeos.

Justamente fue en 2007 que regresaron los cruceros al puerto de Cartagena. El miércoles 18 de abril de 2007 arribó el barco Radiante of the Seas, de la cadena Royal Caribbean Internacional, con 2.500 turistas extranjeros. En esa temporada llegaron 36 barcos. Esta industria ha crecido en un 1.200 por ciento hasta 2017, según la exministra de Comercio Exterior, María Claudia Lacouture.

O sea, que la actividad de los cruceros es un poderoso negocio del cual se están llenando los dueños de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena. Y a los cartageneros no les dan «ni para huelé», como dice un operador turístico de la ciudad.

¿Por qué Mariamulata abortó la sociedad portuaria?

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Mariamulata nombró a Mainero en la gerencia de Edurbe. Y lo defendió, que no es lo mismo.

Cuando llegó la alcaldesa Judith Pinedo Flórez — la popular Mariamulata— fue un período muerto para Edurbe, pero especialmente para el gran proyecto de la Sociedad Portuaria y su Muelle Turístico Internacional. Ella abortó el proceso de constitución de la sociedad y, por ende, creó las condiciones para que en 2015 Dionisio Vélez Trujillo diera el zarpazo final a favor de la SPRC del capitán (r) Alfonso Salas.

¿Qué hizo Mariamulata? Nada. Marlene Romero le dejó todo de papayita para que le renovaran la concesión a Edurbe. Incluso, la abogada Hirina Meza Rhenals fue la artífice para que INCO conociera la solicitud radicada en esa entidad para que le dieran la concesión a Edurbe. Rafael Tono Lemaitre, quien no dio chicle, puesto que su paso fue insignificante, no movió una paja para que INCO le entregara la concesión a Edurbe.  Luego llegó Diego Otoya Gerdts, quien renunció y fue reemplazado por Amira Salvador Betancourt, gerente interina, ya que obraba como secretaria general de Edurbe. La Salvador le entregó al ingeniero y especialista de Alta Gerencia, Augusto Mainero Román, quien llegó precedido de un gran cartel: haber servido a Vikingos e Indufrial.

La actuación sospechosa de Mainero

En ese entonces, 2010, Judith Pinedo dijo de Mainero:

«Un hombre con grandes fortalezas en el área financiera y empresarial»

Y Mainero Román no solo metió las patas sino las manos. Fue el gerente que nos dejó una sinfonía de obras inconclusas que le ha merecido la cárcel. Pero lo pusieron en libertad. La Procuraduría le notificó de una sanción de inhabilidad por 17 años junto con el alcalde de la localidad 1, Mauricio Betancourt. En la investigación disciplinaria la Procuraduría estableció:

(…) «las obras contratadas, que incluían la construcción de andenes, pavimentación de vías y reparaciones a instalaciones de colegios en la localidad, siete no fueron concluidas y las restantes no se iniciaron, a pesar de que la alcaldía local desembolsó el 97,5% del dinero, más de $1.300 millones, para que se realizaran».

Con el fallo de segunda instancia de la Procuraduria General de la Nación (PGN), Mainero podría ser arrestado si le compulsan copia a la fiscalía, ya que había quedado en libertad luego de haber sido arrestado por esa sinfonía de obras inconclusas.

La negligencia de Tono, Otoya, Salvador y Mainero no solo es evidente sino que los hace sospechosos de un comportamiento poco decoroso. En términos del régimen disciplinario colombiano, su negligencia llevó a un detrimento patrimonial incalculable. ¿Qué ha dicho la Procuraduría al respecto?

Ese hecho, pudo permitirle a Dionisio Vélez  que cometiera prevaricato por acción a favor de terceros, esto es, del capitán Alfonso Salas y de sus representados. «¿Y cómo voy allí?», pudo decirle Dionisio Vélez Trujillo a Salas Trujillo cuando renunció a la concesión a favor de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena. Y aquí entramos al tema de la IV entrega.

Mariamulata abortó la criatura. Marlene Romero la concibió y la llevó en su regazo casi cuatro años. Perdimos la concesión, el Muelle Turístico Internacional de Cartagena y el lote lo sigue disfrutando la SPRC. ¿Cuánto nos cuesta a los cartageneros este aborto? ¿Quién ha pagado? ¿Por qué no hay ninguno preso o investigado? 

Así como condujeron a la muerte a Jorge Piedrahita Aduen por las acciones de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena, Alfonso Salas y sus cómplices estarían planeando cómo quedarse con el lote y perseguir a los que se atreven a denunciar este descarado robo a mano alzada.

 

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