Kike Silvera y Alberto Araújo Merlano, dos ilustres ciudadanos de Cartagena ya fallecidos./El Universal.

Resulta muy difícil despedir a un amigo, camino a la eternidad, cuando este ilustre señor de alma campechana, pero vestido siempre de etiqueta, se convirtió para mí, en el hermano mayor, que no tuve.

No obstante, me referiré tangencialmente, en mis modestas palabras, a la tristeza que siento por su fallecimiento, expresiones, que salen de la franqueza del corazón. Pero, sinceramente, prefiero hacerle un homenaje a la alegría, más que a la muerte, sencillamente, porque de muerte padecemos todos, pero de virtudes agradables que transmitan alegría, y auto estima, son dones de los que poca gente goza, antes, los embarga la amargura, el odio, el resentimiento.

Kike, fue un sabio, y ejemplar miembro de familia. Amó profundamente a sus hijos y a Lucy su esposa y hermanos. Fue un fiel y leal hijo. El chiste, el humor, lo acompaño, hasta en los días finales de su vida, cuando ya no pudiendo casi hablar, todo lo transmitía con la sonrisa. Kike era un filósofo natural. Para mí la frase del SENTIDO COMÚN, en él, si era el más común de los sentidos. No había nada que no tuviera su propia lógica. Pocas semanas antes de agravarse, me decía: «Compadre me faltan pocos días para cumplir 90 años. Carajo… y esta máquina, se está cansando. Y…no me puedo quejar, porque me ha llevado de la seca a la meca. Hice de toda vaina, pero buena. Tengo unos hijos maravillosos, fui un buen esposo, pese a mis travesuras. Compadre, acá entre nos, es que las mujeres son tan bellas, que en el fondo son una vaina.!»

Todo esto dicho, con una gracia, que, exonera de culpas, porque solo siendo poseedor del goce de la felicidad y la risa en el alma, pueden tener buen recibo y sentido todas esas cosas, para convertirlas en una proeza.

En una ocasión, que yo, andaba triste por los tropezones que nos hace dar el camino de la vida, me dijo: «Compadre, RIA TODO LO QUE PUEDA, PORQUE PARA LA TRISTEZA HAY TIEMPO.

Kike, fue tan hábil, y sabio, que se burló de semejante sentencia de Mario Moreno, porque no le dio al tiempo, ni un solo segundo para ser triste. De este modo, Kike, cumplió el precepto bíblico en Proverbio 15:13 que dice: El corazón alegre, hermosea el rosto. Espero heredar el afecto de sus hijos y hermanos, en la ausencia definitiva de ese gran valor humano, el mismo cariño que reino entre Kike y su alumno Senen-. Senen Gonzalez Vélez– 24 de septiembre del 2021.-.

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