logo Vox populi voxpopuli.digital
Mi Ciudad Mi País Análisis Opinión Entrevista Nueva Generación Deportes

La voz viviente de Leonidas Otálora

Por Senen González
Comparte este artículo:

Leonidas Otálora. Siempre he pensado que los honores deben hacerse en vida, para que la satisfacción sea sentida y completa, entre el homenajeado, sus familiares y amigos. Aquello de las «in memoriam», debería aplicar sólo como el recurso para rescatar valores humanos, en que, por la ingratitud o el desconocimiento, no se le reconoce a tiempo, el valor a las personas que escribieron o hicieron historia, o que dejaron la huella indeleble de sus ocurrencias y genialidades.

Hoy vivimos la dinámica del presente que obliga por lo mismo, a no dejar para mañana lo que se puede hacer hoy. –  Por un gesto generoso del comunicador social, Don Jorge Sepúlveda, me correspondió el honor como editorialista de la Agencia Mundial de Prensa, referirme a un insigne colombiano, nacido en la bella Manizales, que vivió largos años en Barranquilla y aquí falleció a los 85 años de edad.

Leonidas Otálora Gómez

Me refiero al abogado y periodista Dr.  Leonidas Otálora Gómez, connotado que fue, con quien no solo me unió la coincidencia de la ciencia del derecho, y el ejercicio del sano periodismo, sino por el aprecio que sintió, por quien le sirviera de musa y encanto, para concebir de la manera más exquisita y magistral y en una bella metáfora mítica y triunfal, la canción a ritmo de bolero de nombre CARTAGENA.

Gracias a la tutoría musical del espléndido y genial compositor y músico, don Adolfo Mejía Navarro, nacido en Sincé, una pequeña ciudad que perteneció al departamento de Bolívar el Grande, capital Cartagena, hoy departamento de Sucre. Este celebre artista, músico y compositor, le agregó la dulce melodía, que llegó como un suspiro divino, para darle vida a la imaginación poética de Leónidas. 

Con su bella prosa y la música de don Adolfo, nace una especie de himno: 

Cartagena brazos de agarena, cantos de sirena que se hizo ciudad. sonoro, ¡cofrecito de oro, reliquia y tesoro de la humanidad -minarete fulgor de mosquete, ¡caprichoso arete tallado en cristal! Serenata que olvidó un pirata, alfanje de plata. Sueño de coral.

Esa canción «Cartagena», durante muchos años fue aplicada para cantarla en coro, bajo la dirección del maestro Zino  Yonusas, lituano. Era y sigue siendo, como la imagen de la ciudad en música, símbolo de bienvenida, que sirve de invitación y apertura solemne, para todos los eventos culturales.

Conocí al maestro Yonusa, y asistí a sus entrenamientos, pues todos los integrantes del coro, eran mis compañeros de infancia. Allí, disfrute de los comentarios del Maestro Yonusa, que ponderaba   la canción como una obra excepcional – Otra de las facetas del Dr Otálora, era su pasión por la radio.

La radio

Fundó las Emisoras de Riomar y ABC las que le permitieron abrirle espacios al circuito Todelar, que es una de las cadenas radiales más importantes del país. Amante del deporte.  Fue muy analítico y como hombre de radio lo hacía con la sutileza y elegancia que proviene de un humanista destacado, egresado de la Universidad Javeriana.

El Doctor Otálora, fue el autor insistente, para que se le cambiara al Junior, el nombre de los MIURAS que hace alusión a los toros de casta, de notable bravío, por el de los TIBURONES, más apropiado debido a que como seres caribes, tenemos una imagen diferente que nos liga con el mar. El Tiburón representa la velocidad, el respeto, la voracidad, la astucia y la observación de ahí. Ese debía ser el símbolo y no el anterior, y así fue.

Concluyo expresando mi gratitud póstuma para con el Dr Otálora. Lo  expreso en estas modestas palabras, cuyo objetivo es reconocer como cartagenero, que vive en Barranquilla, los valores humanos de este gran señor. Sin quererlo  y como figura imparcial, no nacida en esta querida y arenosa ciudad —con el bolero a Cartagena— acercó los sentimientos de dos ciudades hermanas, limó las asperezas, que otrora generaron algunos comentaristas deportivos, que motivados por el fanatismo y la pasión por el Base Ball, contribuyeron a crear las distancias, que El Dr Otálora  musicalmente ayudó a eliminar

Cordial saludos a sus hijos.

Le puede interesar:

Carlos Rodado, un estadista

Comparte este artículo: