Nuevas hipótesis de la muerte de Vicky en «Casa Alario» (I)

Nuevas hipótesis de la muerte de Vicky surgen hoy. Ella era alegre. Cortesía.

En el atardecer momposino del 13 de enero de 2019 no había huéspedes en el hostal «Casa Alario», ubicado en todo el corazón del centro histórico. Pero ese día, María Victoria del Río Quintana, la anfitriona, había recibido la visita de un joven que había estado internado en Asomenores. Casi dos meses después, surgen nuevas hipótesis de la muerte, de las circunstancias, tiempo y modo del hecho que conmovió a la Ciudad Valerosa.

7:00 de la noche del 13 de enero, María Victoria del Río Quintana, 57 años (nació en Cartagena el 17 de febrero de 1962), era torturada, vejada y golpeada con sevicia. Su asesino la había maniatado con los brazos hacia atrás. Cubrió con dos bolsas plásticas su cabeza y luego le descargó varios golpes sobre la parte trasera del cráneo. Vicky —así la conocían familiares y amigos— sufrió fracturas en el hueso occipital. Golpes contundentes y asfixia mecánica podrían ser las causas directas de su muerte.

7:30 de la noche, probablemente Vicky agonizaba. A esa hora llegó el carpintero a buscarla, porque había ido por un dinero para culminar un trabajo en la vieja casona que, cuando ella llegó a ocupar, amenazaba ruinas. La puerta estaba cerrada pero no atrancada. El carpintero tocó varias veces. Como no le abrieron, se fue adonde una vecina de Vicky que le acompañó en el regreso a «Casa Alario». La puerta estaba medio abierta. Es muy probable que el asesino y su cómplice, huyeron mientras el carpintero iba y regresaba en compañía de la vecina. ¿Cómplice? Si, el asesino tenía una cómplice, una mujer de tez blanca.

Como pudo, la vecina halló el interruptor para encender las luces. En la medida que avanzaban y se adentraban en la casa, la vecina gritaba:

«¡Vicky!» «¡Vicky!» «¡Vicky!»

Pero como Vicky no respondía, el carpintero y la vecina revisaron las habitaciones, hasta llegar a la cocina. Allí estaba tendido el cuerpo de Vicky. Su cabeza ensangrentada y cubierta de las dos bolsas de plásticos. Se la quitaron con rapidez para ver si todavía vivía. Pero ya era tarde, estaba muerta.

El despiste de la policía

La policía despistó la investigación. Con el fin de aplacar la enardecida opinión pública y a los medios de comunicación, la policía había anunciado que ya se tenían pistas de los responsables del crimen. La alcaldesa hizo consejo de seguridad. Prometieron recompensas. Hasta ahora parece que todo está quedando en la impunidad. Pero se puede tejer nuevas hipótesis de la muerte de Vicky del Río.

Hicieron correr las bolas de que los posibles autores del crimen era una pareja venezolana (hombre y mujer) que se había alojado a las 5:30 de la tarde de ese día 13 de enero. Los momposinos —hasta ahora— están creídos que efectivamente fueron los venezolanos los que asesinaron a Vicky para robarle. Pero esta versión se cae por su propio peso con un solo argumento: no le robaron ni un chivo.

Dos cosas del crimen

Dos cosas muy importantes desaparecieron de la escena del crimen. Son dos cosas que nos ayudaría a construir una de las nuevas hipótesis del crimen que publicaremos en estas entregas periodísticas. Una de estas cosas era el computador de Vicky que utilizaba para atender su negocio. Al día siguiente del crimen, se lo llevó presuntamente su exmarido y padre de sus dos hijos, Angello Alario Bello. El aparato hacía parte del escenario del crimen que podía explicar con claridad las pistas dejadas por sus autores. El computador debió ser tenido en una cadena de custodia.

También desapareció un mallete grande (mazo de madera o rompehielos) que se encontraba sobre un baúl que estaba en la sala. Todo indica que fue el arma contundente que el asesino usó para macerar la cabeza de Vicky. ¿Quién lo tiene? Es un misterio. La escena del crimen fue violentada con la permisividad de las autoridades.

Lo curioso es que los investigadores judiciales no se han hecho las preguntas precisas para plantearse una metodología investigativa del crimen, como si quisieran esconder las pistas que nos podrían llevar a los criminales y a los móviles del hecho.

¿Y la fiscalía?

Por su parte, la Fiscalía 41 seccional de Mompox, pareciera que no ha avanzado en la investigación. Casi dos meses después de su asesinato, el silencio impera en la fiscalía y en la policía judicial. El fiscal que lleva el caso, Fernando Quintero, no dice ni . Ya nadie menciona el nombre de María Victoria del Río Quintana, excepto sus familiares.

La alcaldesa distrital de Santa Cruz de Mompóx, Nubia Isabel Quebedo Ángel, después de recibir pantalla nacional con el asesinato, también se le olvidó. Ya casi nadie recuerda espontáneamente el hecho, solo sus familiares y amigos, repito.

Las nuevas hipótesis del crimen

Dos meses después, este periodista puede establecer nuevas hipótesis de la muerte de Vicky, incipiente empresaria hotelera. Uno de sus hijos le hizo la propuesta de montar el hostal en la casa colonial heredada por su padre, Angello Alario Bello (médico internista). Vicky se había separado de su esposo hace 17 años. Alario Bello convive en pareja con Katia Gazabón. Cuando el negocio del hostal iba muy bien, surgieron algunos inconvenientes con la pareja. Y últimamente uno de los elementos de la discordia era el hostal.

Angello Alario Bello, el exposo de Vicky, y heredero de la vieja casona donde funcionaba el hostal «Casa Alario». Cortesía de Facebook.

Vicky no tenía necesidad de irse a Mompóx, pero se entusiasmó con la propuesta de su hijo de emprender el negocio de hotelería. Ella heredó en vida unas tierras en la zona norte de Cartagena que su mamá le entregó. Fueron 20 hectáreas que recibió. También heredó de su padre varios apartamentos. Por esta razón no reclamó la casa de Plan Pareja de Turbaco que había adquirido por $95 millones. Se la dejó a su exmarido Alario Bello, quien, me dicen personas conocidas, vive en la casa con Katia, su mujer de ahora.

Una vez tomó la decisión de dedicarse al negocio de la hotelería, pidió una licencia no remunerada en el Colegio Mayor de Bolívar. En esta institución tenía tiempo completo, donde dictaba la cátedra de ética. Vendió su carro personal, un Nissan Rojo modelo 215, consiguió un préstamo bancario, y reunió la suma de $50 millones de pesos que invirtió en la vieja casona donde funcionaría «Casa Alario».

En agosto de 2018 ya estaban recibiendo huéspedes, un mes después de haber empacado maletas hacia Mompóx. El negocio iba viento en popa, como dicen los marineros. Todos los días los días llamaba a su madre, Adelina Quintana (86 años), para compartir lo bueno que le iba cada día.

El día del crimen

En el último cumpleaños de Vicky del Rio al lado de su madre Adelina Quintana. !Era feliz!

El 13 de enero, día del crimen, Vicky llamó a su mamá a las 5:30 de la tarde.

«Mamá, te llamo más tarde, porque acaban de llegar unos huéspedes y debemos atenderlos. Antes que te duermas, te llamo».

Ninguna llamada recibió la anciana madre, Adelina Quintana, nacida en La Haya, San Juan Nepomuceno, quien vive en Cartagena desde que era una niña. A sus 86 años mantiene una lucidez meridiana. Esa noche tuvo un mal presentimiento. Como Vicky no la llamó, ¿adivinen que hizo? La llamó muchas veces, pero Vicky no le respondió, más nunca escuchó su voz viva.

Antes de irse a dormir, los Del Río Quintana recibieron una llamada que les anunció la tragedia: A Vicky la hallaron muerta en la cocina de «Casa Alario».

Si Mompox estaba conmovida en la noche del 13 de enero, ¿qué se podría decir de lo que ocurría con la familia del Río Quintana? Todo era confusión, todo era tristeza y un profundo dolor sentía su madre y sus hermanos. Vicky era la sexta de 8 hermanos. Y la única hembra.

Vicky era una mujer entusiasta. Y de temperamento nervioso. Servicial. Apasionada con sus deberes. Pensaba pasar su cumpleaños 57 con su madre. Ya tenía vendida toda la ocupación del mes de febrero, pero debía sacar el día 17 para pasarla con Adelina. Así como el año pasado que salieron a celebrarlo con una cena en un restaurante del barrio Manga.

El computador y el mazo desaparecieron. Se sabe quién tiene el computador, Angello Alario. ¿Y el mazo? ¿quién lo esconde? ¿Qué papel tuvo el joven que cuando era menor de edad había estado internado en Asomenores hace 9 ó 10? Nuevas hipótesis de la muerte de Vicky surgen a dos meses de haberse cometido. ¿Por qué los investigadores siguen sin explicar el crimen?

No se pierda en la segunda entrega ¿Cuál fue el móvil del crimen? ¿Crimen pasional? ¿asesinato por encargo?

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