logo Vox populi voxpopuli.digital
Análisis Opinión Mi Ciudad Mi País Crónica

El prontuario de «Alí BaDau» y sus 40 inspectores. Caso Johana

Por Lucio Torres
Comparte este artículo:
Caso Johana. La inspectora de Policía de Barú, cartagena. Ali BaDau y sus 40 inspectores.

Si la Procuraduría General de la Nación no procura. Si las personerías son de bolsillos ¿quiénes sancionan a los inspectores de policía en el ejercicio de sus funciones como administradores de justicia policiva? El caso Johana Pájaro Suárez, inspectora de policía de Barú, es un prototipo de conducta que sobrepasa la autoridad del propio Código Nacional de Policía. Aquí iniciamos la revisión de los prontuarios de «Alí BaDau» y sus 40 inspectores de policía.

La gente de izquierda creía que con la titularidad de la secretaría del Interior y de Convivencia del líder de izquierda y del MOIR, David Múnera Cavadía, se iba a resolver la alta percepción de corrupción de las inspecciones de policía. Pero la situación en vez de resolverse o disminuirse, se aumentó. Y existen razones. Los hechos hablan por sí solos. La conducta irregular de muchos inspectores indica que están guiados no por el Código Nacional de Policía y la Constitución sino por el buen postor. Postores que tienen la capacidad de comprar su favores instrumentalizando peritos de bolsillos. Así fabrican —por arte de magia— pruebas que perjudican a los que no tienen la capacidad de pago de sus servicios.

El Caso Johana nos invita a analizar la conducta irregular de un alto porcentaje de inspectores de policía y comisarios de familia del Distrito de Cartagena. No todos. Pero muchos desdicen de su papel para impartir justicia. ¿Es un comportamiento generalizado de los inspectores y comisarios de Colombia? ¿Es la misma situación que se vive en las personerías municipales y distritales? ¿Existe justicia disciplinaria para estos funcionarios que deben impartir justicia en procesos administrativos muy dudosos?

Caso Johana

Johana Pájaro Suárez  suele llamar para sus diligencias policivas a un perito de su confianza. Se trata del ingeniero civil Vicente Amor Matos. El problema no es que sea de su confianza sino que se salta la lista de auxiliar en forma arbitraria. ¿Por qué lo hace? ¿Qué interés particular la mueve para tener a un perito de bolsillo? Varias fuentes que conoce a la perfección a Johana Pájaro coinciden en decir, que son intereses particulares. Intereses entre ellos dos, es decir, entre ella y su perito favorito.  

«La primera nulidad y acto de corrupción que comete la inspectora de policía es que siempre sin acatar la lista de auxiliares de la justicia nombra para todos sus procesos al señor ingeniero civil Vicente Amor Matos, quien, al parecer, comparte los honorarios de la pericia con ella».

Fuente que pidió no ser identificada.

¿Cómo? ¿«Comparte los honorarios de la pericia con ella»? ¿Qué porcentaje le paga Amor Matos a Pájaro para que solo lo tenga en cuenta a él y no al que está en el orden de la lista? No he podido hablar con la inspectora Pájaro. Le dejé un mensaje de guasap para que me explicara si tenía algo que decir sobre esa denuncia. Estoy esperando su respuesta.

Si en efecto eso es así, la inspectora Pájaro estaría contrariando lo establecido en el artículo 48 del Código General del Proceso. Esta norma obliga a seguir el orden de la lista de auxiliares y no se puede nombrar al mismo perito. Pero también se comete un despropósito y falta de consideración con los demás miembros de la lista. Eso no es honesto. Tampoco es transparente.

Extenso prontuario

Cuando fue inspectora de Arroyo Grande, Johana Pájaro dejó malos recuerdos entre la comunidad. Siempre se puso del lado de los poderosos y de los que tienen la capacidad de torcerle el cuello a la justicia.  Por ejemplo, Nadin Romero, dice que fue parcializada a favor de los despojadores, especialmente en el caso de la sentencia T-061/16 de la Corte Constitucional

Resulta que Edelmira Ortega de Marrugo presentó una acción de tutela contra el sistema de justicia Distrital y todas las autoridades que tienen que ver con el manejo de la tierra y de los conflictos que su posesión demanda.  Entre los demandados estaba el Distrito de Cartagena y la inspección de Policía de Arroyo Grande. Se trataba de defender el derecho fundamental al debido proceso de los campesinos afros. Este derecho fue violentado cuando los desalojaron  de la hacienda Arroyo Grande.  Según la accionante esta propiedad es comunitaria, colectiva y proindiviso. Quiere decir que «nadie es dueño de lugar alguno y todos son dueños de todo».

Pero a pesar de existir esa sentencia, la inspectora de Policía Johana Pájaro se puso del lado de los despojadores que tienen la capacidad de moldear y vencer la justicia con su influencia y dinero. Su papel es desalojar a los más débiles para amparar a los más poderosos. Eso es lo que está haciendo en el caso de Playa Blanco con Punta Seca. Se ha puesto del lado del industrial Gabriel Echavarría, independientemente si los nativos Girado tienen o no la razón.

Es un largo prontuario de denuncias contra la inspectora de Barú. Son denunciadas presentadas por las comunidades afectadas por su irregular actuación en el ejercicio de sus funciones para aplicar el Código Nacional de Policía. Por ejemplo, cuando ella fue inspectora del corregimiento de Arrogrande por varios años recibió varias denuncias. Allí dejó algunas huellas que todavía mortifican a representantes de las comunidades

¿Investigarán el Caso Johana?

Alí Badau y sus 40 inspectores. Caso Johana.
El alcalde que fue elegido como tractor y resultó carretilla. Caso Johana. Ahora es Alí BaDau y sus 40 inspectores.

A la inspectora la han denunciado en la Fiscalía en varias ocasiones. La última denuncia fue instaurada por la familia Girado, porque instrumentalizó al perito para favorecer al rico industrial Gabriel Echavarría, quien se pretende quedar con el lote donde que sirve de parqueadero de Playa Blanca, en Barú.

Como periodista no podemos ir más allá de una información veraz, imparcial y objetiva. Pero esta imparcialidad no quiere decir que el periodista se vea impedido de interpretar lo que sucede. También debemos llamar la atención de las autoridades competentes para que asuman el compromiso con la ciudadanía, la ley y la Constitución. 

¿Qué dice la Oficina de Control Interno del Distrito de Cartagena? ¿Existe esta oficina? ¿Cuál es la respuesta de la personera Carmen de Caro frente a esta queja disciplinaria pública en contra de la inspectora? ¿Dónde está la personera? ¿Conoce los expedientes policivos que lleva Johana Pájaro? ¿Le pueden hacer una inspección judicial a los expedientes de la inspectora? Si realizan esa inspección, se encontrarán con la sorpresa que tienen el mismo perito, es decir, a Amor Matos

Queremos dejar claro que no se trata de un problema personal con Johana Pájaro. No la conocemos Pero le conocemos su actuar.  Así como Johana, hoy las inspecciones de policía siguen siendo una cueva de Ali BaDau y sus 40 ladrones. ¿Quiénes se reparten ese botín en la era anticorrupción de Ali BaDau? El próximo inspector, el famoso Miguel Arrieta, quien sin título idóneo, cumple esas funciones en un corregimiento de la categoría de Arroyo Grande.

Una alcaldía zambiloca y el arte del engaño (I)

Comparte este artículo: