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Exgobernador usurpa propiedad pública en Arroyo de Piedra

Por Lucio Torres
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Carlos Mendivil Ciodaro y Evelia Ayazo deben devolver esos predios de El Rinconcito. Lo usufructúan desde 1993. Cortesía ElUniversal.

El exgobernador de Bolívar (2 de enero de 1992—2 de enero de 1995) y destacado abogado y escritor de temas jurídicos, oriundo de Mompox, Carlos Mendivil Ciodaro, se viene apropiando de mala fe, desde la época en que era gobernante, de la vía antigua que comunica a Arroyo de Piedra con Pontezuela, al norte de Cartagena Vía al Mar. No conforme con eso, le impide el paso a todos los propietarios de predios que se encuentran detrás de El Rinconcito, la propiedad de los Ciodaro Ayazo.

La actuación jurídica de Mendivil Ciodaro dista mucho de lo que predica en sus dos libros «Manual de Registro Inmobiliario» y “Apuntes sobre Obligaciones. Con su práctica le tuerce el camino al derecho y es un mal ejemplo para las nuevas generaciones. Sobre este último libro, José Kappaz dice en su blog que vale la pena leer el libro para aprender a no «torcer el derecho»:

Asuntos clave para el entendimiento del derecho, como el negocio jurídico, las obligaciones de medio y de resultado, los elementos para la validez de las obligaciones y los contratos, el consentimiento libre de vicios y claro está, la teoría de la causa, alma y nervio de esta materia, fundamento para entender el derecho como debe ser y no como tristemente lo vemos muchas veces hoy: torcido por quienes tienen el deber de mantenerlo recto y virtuoso, lo que me llevó a repasar la vieja pero siempre vigente teoría de Georges Ripert sobre el abuso del derecho, pero esos serán temas de otro “Pensamiento”

José Kappaz.

Labios rosados

Esta historia que les narro tiene los soportes documentales y probatorios. Son documentos que hablan por si sólo, pero el periodista de investigación los presenta en forma dialogante en el marco de una argumentación que tiene un objetivo: la defensa de lo público. Es un ejemplo de la doble moral dominante en el poder público. Es una historia que tiene 27 años de impunidad, como la mayoría de los casos de tierra que enfrenta el Distrito de Cartagena. Son los delincuentes de cuello blanco y de labios rosados, como dice un prestante abogado de la ciudad, que hacen y deshacen con la complicidad de las autoridades. Quisiera escribir sobre los libros jurídicos de Mendívil Ciodaro. Pero su conducta lleva al periodista a investigar su lado oscuro.

En efecto, la finca El Rinconcito, que aparecía a nombre de su esposa Evelia Rosa Ayazo de Mendivil, está en toda la mitad de la vía pública. Fue un predio que supuestamente compró a Orlando Silva Ávila mediante escritura pública No 3418 de 1992 inscrita en la Notaría Primera el 28 de enero de 1993.  

Mendivil Ciodaro —una vez entregado el cargo de gobernador— recibió poder en octubre de 1996 de su esposa Rosa Evelia para hacer valer su compra y responder los reclamos que le hicieran en ese entonces. Solicitó la comparecencia de Silva Ávila ante la oficina de Control Urbano de Cartagena. El acta fue firmado por Clara Rojas de Múnera, jefe de División de Apoyo Profesional. Con este documento, el avezado abogado Mendivil Ciodaro y exgobernador, quiso demostrar la legalidad de la propiedad. Pero olvidó un pequeño detalle: las coordenadas del predio coincidían con la antigua vía que comunica a Arroyo de Piedra con Pontezuela.

Ese detalle, que a un avezado abogado como él, no se le puede pasar por alto. Porque para levantar los planos y los límites del predio que «compró», debió contrastarlos con el Instituto Agustin Codazzi-IGAC. Que si hubiese verificado ese pequeño detalle, se hubiese dado cuenta que ocupaba todo el centro de la vía. Ocupación que era ilegal e impide el libre paso de los propietarios que se encuentran al otro lado de su propiedad.

La denuncia de 1996

Roberto del Río, uno de los propietarios afectados por El Rinconcito, el 29 de 1996 presentó una solicitud a la Oficina de Control Urbano una certificación o constancia de la existencia del antiguo camino de Arroyo de Piedra que se encuentra adyacente al peaje de Marahuaco en la Vía al Mar de Cartagena a Barranquilla.

El 21 de agosto de 1996, efectivamente el director de esa oficina en aquel momento, Ricardo Amín Jattin, certificó que el predio de El Rinconcito es de uso público. En consecuencia se citó al abogado Mendivil a descargos. Y como abogado habilidoso, solicitó una nueva inspección, la cual se hizo el 8 de octubre de 1996. Mendivil aportó las escrituras No 371 del 5 de junio de 1991 y la No 3418 del 29 de diciembre de 1992. En esta última escritura, se pudo constatar que en el límite oeste colinda con el camino antiguo a Arroyo de Piedra.

El 14 de marzo de 1997, Alonso Torres García, director del IGAC Bolívar de la época, le dirigió a Juan Valentín Briceño, director de la Oficina de Control Urbano de entonces, el oficio con radicación No 07328 del 11 de abril de 1997. En el texto del oficio el IGAC le informa que efectivamente las coordenadas corresponden al antiguo camino de Arroyo de Piedra. Además, que estas coordenadas datan de 1975. Es decir, antes del acuerdo 14 de 1992 que señala Ciodaro en la falsa prueba que quiso construir con Silva Ávila. 

Viendo esa situación irregular, del Río Quintana presentó una denuncia ante la oficina de control urbano. Esta oficina abocó la investigación y llegó a la conclusión que las coordenadas efectivamente coincidían con la vía antigua de Arroyo de Piedra.

Insisten en el acto ilegal

Sin embargo, Mendivil Ciodaro, exgobernador y abogado de su esposa Evelia Rosa, insistió que hicieron una compra legal y que los predios eran de Silva Ávila. Entonces procedieron a construir y ampliar el alambre púa en toda la mitad de la vía. Por esta razón, la Curadora Urbana de Cartagena de 2008, Darling León Hernández, decidió suspender la licencia solicitada por la sociedad Mendivil-Ayazo.

Para tomar esa decisión de suspender las obras de El Rinconcito que le quedó a Mendivil Ciodaro desde la época de gobernador, la curadora tomó en cuenta las pruebas que le presentó del Río, quien se presentó con base en el edicto emplazatorio que se hizo a los vecinos de ese predio.

Han pasado 27 años desde que Roberto del Río presentara la denuncia ante Control Urbano por la ocupación y apropiación ilegal de ese espacio de uso público. No ha habido inspector, secretario del interior ni alcalde con autoridad para restituir ese espacio público. 

Los directos afectados le presentaron al actual secretario del Interior David Múnera que haga cumplir la ley, que restituya en forma inmediata dicho predio. Pero la desidia es diciente, según los afectados. Solo en 2008 el personero delegado Carlos Quintana Tapia le solicitó a la secretaria del Interior de ese momento, Alcelis Coneo Barboza y a la alcaldesa Judith Pinedo Flórez que restituyera la vía pública. Pero a las funcionarios tal llamado del ministerio público le entró por un oído y le salió por el otro. No hicieron nada.

Así las cosas, estamos como en 1996, Mendivil Ciodaro y su esposa Evelia Rosa, respetable pareja de origen momposino, sigue usufructuando una tierra que no es de ellos. Ahora son 27 años más viejos pero con los mismos vicios de antaño. De manera que este es el espíritu de nuestros gobernantes que están prestos para torcerle el cuello a la ley y hacen del ejercicio del derecho para asaltar los espacios públicos.

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