La niña Nicol murió por dengue grave, y seis más están internados en Arroyogrande, y el Dadis ausente…

El desfile fúnebre de Nicol Medina Licona, 9 años, muerta por dengue hemorrágico en Arroyogrande.

Un día antes de morir (7 de diciembre), a la niña Nicol Yuliani Medina Licona, 9 años, le habían dado de alta en la Casa del Niño. El diagnóstico: un ataque viral. El miércoles por la mañana, 5 de diciembre, la llevaron al Centro de Atención Permanente-CAP de Bayunca donde el médico de turno le dijo que era la virosis. Pero Nicol seguía mal. El mismo viernes la llevaron por la madrugada nuevamente de urgencia a la Casa del Niño. A las 12 del día la enfermera de turno le dio la noticia a sus padres:

Nicol Yuliani murió.

Enfermera de turno

No obstante, el dolor no termina allí. Ese mismo día su hermanito de 6 años lo internaron en la Casa del Niño donde lucha por su vida. Lo han tratado como debe ser, según los mismos familiares. Y tienen la esperanza que su situación no se agrave. 

Son 7 niños que presuntamente tienen dengue. En la clínica Crecer se encuentra otro internado. Este periodista puede documentar tres. Es urgente que Antonio Sagbini, director del Dadis, inmediatamente despliegue una inspección para verificar los casos.

Lo grave de esta fatal historia es que a Nicol la hubiesen salvado. Tan siquiera los médicos, que la observaron de urgencia y la devolvieron a su casa, hubiesen distinguido los síntomas de un dengue con la virosis, apodada “el abrazo de Odebrecht”. Los pacientes pueden morir deshidratados. Es una enfermedad de riesgo vital, según señalan los epidemiólogos. ¿Cómo es posible que un médico no distinga entre una virosis y un dengue? Según la Organización Mundial de la Salud, el dengue se transmite por el vector aedes aegipty

El mosquito Aedes aegypti es el principal vector de los virus que causan el dengue. Los seres humanos se infectan por picaduras de hembras infectadas, que a su vez se infectan principalmente al succionar la sangre de personas infectadas.

OMS

Síntomas del dengue

  • Fiebre alta, posiblemente de hasta 40°C.
  • Dolor detrás de los ojos y en las articulaciones, los músculos y/o los huesos.
  • Fuerte dolor de cabeza, sarpullido en la mayor parte del cuerpo.
  • Sangrado leve en la nariz o las encías, fácil formación de moretones.

Mientras  Ana Elvira, entre llantos, enterraba este sábado 8 de diciembre a su sobrina Nicol al padecer dengue grave, coloquialmente denominado hemorrágico, hacía oraciones para que su otro sobrino de 6 años, sobreviva. El hermanito de Nicol se  encuentra internado en la Casa del Niño con esta enfermedad vírica.

El sepelio

Nicol ya no podrá ir a jugar más en el parque de Arroyogrande-Cartagena. Un diagnóstico equivocado la llevó a la tumba.

Llantos y lamentaciones se vivió en el sepelio de Nicol. El féretro blanco que transportaban sus familiares produjo mucho dolor en Arroyogrande. Un féretro que contenía el cuerpecito de una niña humilde que no debió morir. Una pena profunda sintieron no solo los familiares de Nicol. También la mitad del pueblo sintió ese dolor en el alma cuando el sepulturero le echaba las últimas paladas de tierra.

Mientras el desfile fúnebre levantaba el polvo de las calles destapadas, el féretro blanco donde iba el cuerpo de Nicol me hizo recordar que estamos en una sociedad donde los niños mueren de desnutrición o de cualquier enfermedad no grave, y que solo se puede prevenir si tuviésemos un poco de amor por el servicio público. 

El caso de Nicol refleja la falta de atención integral a las comunidades urbanas y rurales empobrecidas. Las EPS no realizan las actividades de prevención y el DADIS se queda corto para desarrollar una verdadera estrategia para erradicar el vector. 

¿Por qué se propaga el dengue?

Aquí se proveía de agua Nicol.

El mosquito transmisor vive cerca de las casas, incluso, dentro de ellas, en recipientes de agua limpia que deben recoger para los quehaceres del hogar. Estas poblaciones no tienen servicio de agua potable y mucho menos alcantarillado. Aguas de Cartagena ESP no invierte en estos corregimientos, porque su población no tiene capacidad de pago, aún cuando los servicios públicos domiciliarios son esenciales para la salud y la vida. Su carencia es sinónimo de pobreza, de enfermedades y, finalmente,  de muerte. Y en Arroyogrande la población vive como en las cavernas: sin agua y sin alcantarillado.

Y como deben recoger agua y almacenarlas en chocoros, son caldo de cultivos para los aedes aegipty. Cuando un mosquito infectado le pica a una persona y le inocula el virus, éste tarda entre dos y tres días para presentar los síntomas.

¿Como se trata el dengue?

Según el portal médico KidsHealth, no existe un tratamiento específico para la fiebre del dengue:

Los casos leves se pueden tratar administrando una gran cantidad de líquidos para prevenir la deshidratación y con mucho reposo. Los analgésicos que contengan paracetamol, pueden aliviar el dolor de cabeza y otros dolores asociados a la fiebre del dengue. Se deben evitar los analgésicos que contengan ácido acetilsalicílico (como la aspirina) o ibuprofeno, ya que pueden favorecer las hemorragias.

El doble drama de la familia de Nicol es una señal inequívoca que en pleno siglo 21 nuestros niños se mueran por la falta de agua y de alcantarillado. ¿Qué se hacen los miles de millones que se recaudan por estos servicios? ¿Qué estrategia de erradicación se está ejecutando para combatir los vectores? La población de Arroyogrande, corregimiento de Cartagena, vive el mismo drama como muchos corregimientos continentales e insulares, donde la desidia oficial es manifiesta. 

Los líderes sociales, como Deudani Zambrano, deben ejercer un mayor control social y alertar a las autoridades sobre estos fenómenos. Como efectivamente, le hizo un llamado desesperado a este periodista para que la autoridad competente  intervenga.

Aquí Nicol había recibido grado en el Hogar Comunitario del ICBF de Arroyogrande.

El caso de Nicol nunca más se debe repetir. Hay que buscar a los responsables. La vida es sagrada, y más la de una niña que merece vivir y cumplir sus sueños. Llega a mi ese dolor profundo de su madre o de su padre. Al ver a mis nietas expresar sus sueños y sus deseos de ser alguien en la vida, no pasa por mi pensamiento que por la desidia médica o la falta de una política de erradicación de los vectores, le maten sus sueños como a Nicol.

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