¿Qué pitos toca el exparamilitar Zambrano en alumbrado público? (IV)

¿Alias «Zambrano» , uno de los comandantes de los escuadrones de la muerte que operó en el Canal del Dique, le está haciendo mofa a Justicia y Paz? Foto de El Universal.


¿Qué hace alias «Zambrano» en alumbrado público? Alexis Mancilla García, —excomandante militar de los escuadrones de la muerte que operaron en la subregión del Canal del Dique—podría perder los beneficios recibidos de Justicia y Paz.  Mancilla parece que no se ha salido de sus actividades delictivas, puesto que desde el 2011 está enredado en el cobro de supuestas deudas contraídas con personas asociadas al origen de la concesión del alumbrado público de Cartagena de Indias.

¿Cual es la historia? Ovidio Antonio Córdoba Cuesta, con cédula de ciudadanía No 11.798.021, antiguo miembro de la Armada Nacional, hizo parte de los escuadrones de la muerte comandado por Edgar Cobos (Diego Vecino), Enrique Banquez (Juancho Dique) y Alexis Mancilla (Zambrano)  que operaron en el canal del Dique donde cometieron 2200 crímenes. Pero la historia que se cuenta, demuestra que estos exparamilitares le están haciendo conejo a la Justicia y Paz y siguen el mismo camino de la puerca pollera: siguen en el mismo vicio. 

 (Le puede interesar: Fraude en la Concesión del Alumbrado Público).

El Tribunal de Justicia y Paz, los condenó por los siguientes actos criminales: 135 homicidios; 165 desaparición forzada; 137  torturas; 151 despojos; 159 casos de desplazamiento forzado; 138 hechos de abusos sexual; 144 actos de terrorismo; 154 situaciones de destrucción y apropiación de bienes; 347 amenazas; 244 extorsiones; 149 detenciones ilegales; 384 crímenes relacionados con el tráfico de droga; 141 casos de prostitución o esclavitud sexual; y 162 reclutamientos ilícitos. Por todos esos crímenes, incluyendo los de lesa humanidad, Vecino, Banquez y Mancilla recibieron una pena de 8 años cada uno.

Esta es la prueba reina para que Mancilla pierda sus atributos de Justicia y Paz y regrese a la cárcel. Al parecer, tienen una oficina de cobros. Ovidio Córdoba actúa como cobrador de Mancilla

Los ex escuadrones de la muerte que andan sueltos de madrina, le siguen copiando a sus cabecillas como Córdoba le sigue a Zambrano, de acuerdo a la información que poseemos y que las autoridades también tienen. El hecho de que Ovidio Córdoba reconozca que cobra en nombre de Mancilla es una prueba que podría ser cabeza de proceso para que Justicia y Paz elimine los beneficios que está disfrutando en Barranquilla, después de haber cometido los numerosos crímenes, y regrese a la cárcel para que pague una pena superior a los 35 años. Incluso, también lo tendría que acompañarlo Ovidio Córdoba, quien «no podría actuar sin el consentimiento de Mancilla», tal como me lo aseguró un personaje cercano al jefe paramilitar.

A Mancilla le puede suceder, lo que le pasó a Marco Tulio Pérez Guzmán“El Oso”, quien fue condenado a 24 años de prisión, porque no dijo la verdad sobre el acceso carnal violento contra 10 mujeres que fueron torturadas, vejadas y sometidas como esclavas sexuales para satisfacer sus bajos instintos. Estos hechos ocurrieron en el corregimiento Libertad del municipio de San Onofre, Sucre.

¿Es Alexis Mancilla —su hermana Diana María Mancilla García fue alcaldesa de María La Baja— digno de seguir en Justicia y Paz? ¿Es una amenaza a la sociedad? ¿De dónde deriva su sustento y financia sus gastos? Cuando acompañé a la Unidad de Victima en las mesas de reconciliación impulsada por Arturo Zea, conocí a los líderes del paramilitarismo que estaban guardados en la Modelo de Barranquilla. Uno de ellos era Mancilla. Vestía prendas de marca y se deba ciertos gustos que ningún interno tenía acceso. Hoy goza su libertad en Barranquilla.

La historia

José Villalba Beltrán, sonriente. Uno de los acompañantes es el consejero del presidente Duque, el exsenador Jaime Amín Hernández. Cortesía.

En mayo de 2003, José Monito Villalba Beltrán, (el mismo dueño de SOS) con cédula de ciudadanía No 8.667.396, aparece firmando un contrato de pignoración de 1.667 cuotas partes del Consorcio Electroconstrucciones e ISM. Villalba actúa como acreedor prendario y Juan Rodriguez Franco como deudor prendario. Esto es, que Rodriguez cede a Villalba y éste tiene derecho a usufructuar los beneficios de su participación en la sociedad. El contrato se hizo a 15 años. (Esta historia donde aparece el Monito Villalba la contaré en detalles en próximas entregas). Pero no fue la única cesión de cuotas. Existen varias, donde actúa Rodriguez Franco, como presunto testaferro de los Curi. Incluso, uno de esos contratos  lo elevaron a escritura pública en la Notaría 27 de Bogotá, el cual fue avalado por William Arabia y su esposa Claudia Torres, según el libro No 36.631 de la Cámara de Comercio de Cartagena.

En el 2011, Ovidio Córdoba estaba en Barranquilla cuando lo llamó desde la cárcel Modelo alias Zambrano para que fuera a Cartagena a cobrarle un dinero a Javier Gómez Izquierdo, arquitecto del círculo de Nicolás Curi. Gómez Izquierdo aparece como uno de los que iniciaron el proceso de concesión del alumbrado público y supuesto dueño de un porcentaje de las acciones de la Concesión del Alumbrado Público.

Siete años después (01-11-18), de acuerdo con un testimonio con fines extraprocesales que está en mi poder, Ovidio Córdoba se presentó en la Notaría Septima e hizo una declaración, donde reconoce que actuando como estafeta de alias Zambrano, apretó a Gómez Izquierdo, y éste no tuvo remedio que decir que no le había pagado a Zambrano porque, a su vez, Jairo Ghisays Ganem le debía un dinero por un trabajo que le hizo.

Ovidio Córdoba en compañía de otras personas se trasladaron hasta la oficina de Jairo Ghisays. El empresario les manifestó que no le debía nada a Javier Gómez. Dijo que, por el contrario, le quiso ayudar contratándolo para el trabajo de diseño de interiores. Pero fue tan mal trabajo, que en vez de ponerle madera de teca le puso triplex. Ghisays dijo:

«Javier Gómez me hizo un mal trabajo, por lo cual me vi obligado a quitar todo y volverlo hacer. Le pagué todo. Aquí tengo las facturas que pagué por ese pésimo trabajo». (Y mostró una carpeta de recibos que suman más de $70 millones).

Seis meses después, el Gaula capturó a varios individuos entre los cuales estaban Ovidio Córdoba Cuesta y Guillermo Olier cuando hacían otro de sus acostumbrados cobros. Se les capturó acusados de ser miembros de Los rastrojos, una de las bandas criminales que surgieron de la descomposición de los paramilitares. 

Sin embargo, Jairo Ghisays, presentó ante la Fiscalía una denuncia penal contra Javier Gómez, Javier Ricardo y Ovidio Córdoba por extorsión y amenazas de muerte, ya que su sobrino sufrió un atentado cuando se transportaba en una camioneta blindada. Esto afectó la seguridad de Ghisays.

Posteriormente, Ghisays retiró la denuncia contra Ricardo, porque este demostró que estaba como gancho ciego en esa reunión donde Ovidio Córdoba le cobraba a Jairo Ghisays para recuperar la plata que Javier Gómez le debía a Zambrano. 

En el fondo, Javier Gómez está reclamando lo que le corresponde de su participación en las acciones en el Consorcio Concesión del Alumbrado Público de Cartagena que Juan Rodriguez Franco (vinculado al Transito Distrital y, al parecer, testaferro de los Curi) tenía a su nombre en dicho consorcio que está integrado por Electroconstrucciones Ltda e ISM.

En el 2009, Gómez Izquierdo hizo su primera reclamación mediante poder concedido al abogado Henri Lefranc, quien luego se retractó de todas las reclamaciones con la quintaesencia de Gómez, según me confirmó el mismo Lefranc desde Sincelejo. Ahora, contrató los servicios de Raúl Bustamante con el fin de hacer una segunda reclamación. 

Sea lo que sea, la oscuridad se acentúa cada vez que uno curucutea los documentos que parieron la Concesión del Alumbrado Público de Cartagena. ¿Zambrano en alumbrado público podría ser una carta desesperada de los que se sintieron engañados? ¿Quién le debe a Javier Gómez Izquierdo? Alias Zambrano le debe una explicación a la sociedad sobre esta actuación que viola la normatividad de Justicia y Paz que lo pone fuera.

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