¿Quién es el ladrón? Sobrecostos de Dau: Gel antiséptico 300%; Mascarillas 200%

William Dau está encartado con estos contratos del Coronavirus. La corrupción al día. Cortesía Prensa.

¿Quién es el ladrón? ¿William Dau Chamat, alcalde de Cartagena, o Vicente Blel, gobernador de Bolívar? No comentemos. Comparemos sus actos en la emergencia del Covid-19. Dau le compró a una firma, especializada en mata-ratas, el litro de gel antiséptico a $49 mil y la mascarilla N95 a $19.150, con un sobre costo del 300% al precio promedio del mercado: $16.000 y $9.500, respectivamente.

En tanto, Blel compró esos mismos productos —con las mismas especificaciones emanadas de la OMS y del Invima— a $28 mil y 17.500, respectivamente, incluye Iva y la distribución en los diferentes municipios. La diferencia es de $12 mil y $8 mil, respectivamente. Esto implica un costo adicional que no lo tiene el alcalde Dau y que lo agregan al plan de compra. Pero aún así, el alcalde de Cartagena la bateó de  jonrón con el sobre costo de 300 y 200%.

Es triste decirlo. Pero había mucha esperanza de que el tractor acabara con la corrupción en el Distrito de Cartagena.  Más el Tractor peló el cobre, como cuando sucedió con los hermanos MorenoR en Bogotá en 2008.

Mata-ratas

Dau odia tanto a las ratas que contrató a una firma especializada en mata-ratas. El representante legal de Ventas Distribuciones y Marketing, la empresa contratada por Dau es Irán Borja, conocido de auto en los procesos de contratación en el Dadis y en la alcaldía de Cartagena. Presentó como experiencia dos contratos con el Dadis para suministrar raticidas para el control de ratas.

La sorpresa es que, en el mismo documento de la Cámara de Comercio de Barranquilla, Ventas Distribuciones y Marketing presenta 4 embargos desde 2012 a septiembre de 2019: Juzgado 7 de Familia de Barranquilla, Juzgado 27 Civil Municipal de Barranquilla, Juzgado 10 Civil de Circuito de Barranquilla y Juzgado 7 Civil del Circuito de Barranquilla, éste último vigente desde el 19 de noviembre de 2019. En la justificación de su contratación, William Dau no da una explicación de las razones por las cuales contrató a una firma judicialmente cuestionada.

Si bien, el hecho de que haya sido embargada no significa que necesariamente esté impedida para contratar, pero Dau no lo dejó expreso en la aceptación de la propuesta. Con esta conducta de omisión, puso o pone en riesgo los dineros de los cartageneros. Además —esto es importantísimo— la empresa no es idónea, no tendría la capacidad ni tampoco la expriencia especializada.

La doble moral

Para respondernos esa pregunta de ¿dónde está el ladrón? basta con hacer un análisis objetivo basado en evidencias. Si por menos la Procuraduría, la Contraloría y la Fiscalía tienen encartados a los exalcaldes Judith Pinedo, Manolo Duque,  y a Quinto Guerra  solo lo dejaron 15 días en el poder ¿por qué Dau sigue haciendo este tipo de contrataciones en el marco del Covid-19? ¿Será porque tiene el apoyo de Bruce McMaster, de la Andi y Fenalco?

En la alcaldía de Cartagena se está dando un fenómeno especial. La extrema derecha y la izquierda hacen parte de la administración de Dau. El Polo Democrático (Moir) tiene la representación con David Múnera. Armando Córdoba (Secretaría de Participación) y Álvaro Fortich (Director del Dadis, supervisor del contrato) de Alianza Verde y Colombia Humana. Existe una pelea interna de quién se queda con la Ese Cartagena de Indias.

Se está creando una atmósfera rara y pesada en el Dadis y en la Ese Cartagena de Indias. Como se ha visto mucho a Juan Carlos Ayala, protegido de Miguel Arrázola, especialmente en el Dadis, está creando suspicacias. Algunos creen que Ayala, yerno de Fortich, estaría asesorando para la contratación. Incluso, se pensaba que Johana Bueno se iría para la Ese Cartagena de Indias, pero sorpresivamente fue descartada y nombrado como encargado Rodolfo Llinás.

La Secretaria General, Diana Martínez Berrocal, es representante de Dionisio Vélez, el mismo que se fumó $250 mil millones de la salud y la educación. Bruce McMaster y Mauricio González (amigos del procurador Fernando Carrillo) tienen a Mónica Fadul como gerente del Distrito de Cartagena.

Cuentas claras

Analicemos el contrato (déle clic) Contrato No 07-20 por $1.215 millones. Dau compró 10 mil litros de gel, con un sobreprecio de $33 mil por litro para un total en este rubro de $330 millones. Si lo comparamos con la compra de Blel, el sobreprecio es de $21 mil. Pero este mismo gel a precio de proveedor local nos costaría $16 mil el litro. (Vea la lista de precios de un proveedor reconocido y haga una revisión general en Mercado Libre). El sobreprecio es de $33 mil por cada litro, o sea, $330 millones -dineros de los cartageneros- que le dio al contratista.

RELACIÓN COMPARATIVA GOBERNACIÓN DE BOLÍVAR Y ALCALDIA

PRODUCTO DAU BLEL Sin Iva
Litro de gel antiséptico (OMS) $49.000 $28.000 $16.000.000*
Mascarilla N 95 $19.150 $17.500 $ 9.500
Nota: El gobierno eliminó el IVA para estos productos. Los contratistas deben devolverlo al Distrito y a la gobernación de Bolívar. *Alcohol etílico al 68% o al 70%.

En tanto aún hay más.  Compró 30 mil mascarillas a $19.150, cuyo precio, si lo comparamos con proveedores locales, la nacional la venden a $9.500 c/u. La mascarilla más cara es la de marca 3M, la cual es importada, pero ésta no es la que entregó el contratista.

El sobrecosto estimado por cada mascarilla es de $9.650, o sea, un 200% aproximadamente. Si multiplicamos esta cifra por 30 mil mascarillas N95, el sobrecosto llegaría a $289 millones en mascarilla.

La compra de esos dos productos, Dau nos estaría tumbando a los cartageneros la suma de $610 millones. Dinero que podríamos invertirlos en la compra de 7.800 mercaditos para la gente más pobre de la ciudad.

Explicando lo inexplicable

¿Qué dijo Dau? Quiero destacar que el alcalde de Cartagena tiene la capacidad de manipular a los más pendejos con una cara que no es de él. Se las tiras de maricón (sinónimo de pendejo) y de víctima de los corruptos. Pero es más vivo que los propios malandros.

En la noche anterior dijo que no es gel antibacterial sino gel antiséptico. Lo dijo a través de sus medios de comunicación y de redes sociales que maneja una banda de antisociales digitales. Esta banda amenaza de muerte e intimida a periodistas y demás personas que cuestionan al autodenominado Tractor.

El alcalde salió al paso diciendo que el gel comprado no es el que se usa comúnmente en las casas y oficinas sino gel antiséptico de uso hospitalario y por eso es más caro. Así está estipulado en el contrato con alcohol etílico. Dau cree que los cartageneros se siguen chupando el dedo. Es una explicación baladí para no decir tonta.

Explicación de químico farmaceuta

Consulté a varios profesionales del ramo para que me explicaran sobre la fabricación y composición química del gel antiséptico. Uno de ellos, Digson Lambraño, de la Universidad del Atlántico, dijo:

«Para fabricar el gel antiséptico, el cual actúa sobre tejidos vivos, del que exige la OMS y el Invima se necesitan los siguientes componentes: Carbocol N40, alcohol etílico en un 70%, agua potable, glicerina y trietanolamina».

Ese gel antiséptico lo puede fabricar y vender la facultad de Química de la Universidad de Cartagena a precios muy por debajo de los $16 mil que venden los proveedores de hospitales y clínicas. Lambraño dice que el costo de producción de un litro de gel puede llegar a $5 mil pesos sin incluir marketing y transporte.

¿Quién es el ladrón?

No tenemos que hacer mayores elucubraciones para detectar quién es el ladrón en esta emergencia del Covid-19. ¿Por qué somos tan severos para medir la actuación de Dau? El Tractor se presentó como el alcalde anticorrupción, que iba a erradicar la corrupción y a las ratas que se comían el presupuesto del Distrito de Cartagena.

Los falsos profetas y apóstoles deben ser medidos con doble vara que los demás. De la misma manera, aquellos que se autodenominan anticorruptos deben ser pasados con la misma vara. Si Lucio Torres traiciona sus propios principios y valores, debe ser juzgado con todo el rigor de la ley judicial y de la ley ética y moral.

En la contratación pública -indicador real para medir la corrupción de una administración- se puede establecer si un mandatario es corrupto o no. Dau, como los hermanos Moreno en Bogotá, demostró su verdadera catadura y su esencia en la contratación. Resultó un traidor de sus propios principios que anunció en campaña electoral.

La izquierda unida

Los hermanos Moreno (Bogotá 2008) tuvieron la gran oportunidad de presentar un nuevo modelo de la administración pública a favor de los más necesitados. Pero murieron políticamente porque contrataron a contratistas de mala maña con sobreprecios en el sector salud. El 85% de la izquierda acompañaba a los Moreno, menos Gustavo Petro, el PST y el sector que lideramos en la dirección nacional del Polo. He notado un silencio raro de gustavo Petro y Gustavo Bolívar sobre la situación de Cartagena.

Si cuestionamos en 2009 a los Moreno, ¿por qué no hacerlo ahora con Dau cuando tiene engrupida a casi toda la izquierda cartagenera que le lame las suelas al Retractor?

Dau, con un séquito de izquierda y derecha, está acabando con la esperanza de muchos cartageneros que esperaban una mejor administración sin corrupción. Pero cuando la sal se corrompe ¿qué le espera a una ciudad desesperanzada?

¿Dónde está el ladrón? Basta con analizar detenidamente este y otros contratos del Covid—19 para concluir que el ladrón dirige la alcaldía de Cartagena. ¿Pero no son más ladrones la camarilla que lo rodea? Cuando sectores políticos de la izquierda y derecha se unen en torno a la contratación pública —como sucedió en el gobierno de los Moreno— algo hediondo está sucediendo. Cartagena, que tiene la esperanza de cambiar esta situación de inmoralidad de las administraciones oficiales, debe mirar críticamente lo que sucede ahora sin perder de vista la esperanza del cambio.

Te puede interesar:

Tumbapobres del Covid—19: ¿Duque roba a los pobres para los ricos? (I)

Dau peligro ambulante: Lanza cortina de humo para esconder su corrupción

Compartir.

Sobre el Autor

Avatar


Dejar una Respuesta