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Alcalde proscribe a Vivian Eljaiek (Andi) como si fuera Torquemada

Por Lucio Torres
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A lo Torquemada, alcalde proscribe a una mujer por este post. Tomado del tuiter de Vivian Eljaiek.

El alcalde proscribe a Vivian Eljaiek directora ejecutiva de la Andi Bolívar haciendo uso de su poder público y promoviendo violencia de género. William Dau Chamat esta vez se fue contra una mujer que representa el poder real de esta capital. Como es su costumbre, usó las redes sociales para declararla «persona no grata» de su administración. Incluso, dio orden perentoria para que nadie tuviese un acercamiento contra la lideresa gremial.

La ineptitud del alcalde de Cartagena, William Dau Chamat, está llevando a la ciudad a un estado de no futuro. Pésimo desempeño en el Covid-19, la peor en vacunación, falta de ejecución del presupuesto para atender la pobreza, inseguridad y mediocres indicadores sociales. No construyó una sola vivienda de interés social teniendo teniendo la plata en el banco gestionada por la administración anterior. Tal ineptitud la esconde con cortinas de humo expresadas en falsas o reales confrontaciones que incentiva la violencia y el odio. Es una vieja estrategia de gobernantes perversos con el fin de ganar simpatía popular aprovechándose de las bajas pasiones del sujeto social. Esto es, convertir a ciudadanos, periodistas y organizaciones críticas en enemigos de su administración.

Un alcalde así merece que los electores lo destituyan ya. Por esta razón, la Revocatoria de su Mandato tiene mayor aceptación cada día que transcurre de su administración.

Dau, ¿el impredecible?

El alcalde de Cartagena, William Dau Chamat, es un sujeto aparentemente impredecible. Sin embargo, su falta de congruencia es una conducta que refleja quizás sus problemas patológicos, delirio de grandeza y una fuerte adicción a sustancias psicotrópicas. En uno de los primeros artículos publicados en octubre de 2019 por este medio, advertimos que Dau Chamat es un «peligro ambulante». Pero ahora que tiene el poder político, tal peligro se multiplicó al usar todos los recursos de su administración para la persecución política. 

No obstante, «declarar persona no grata» a la directora de la Andi Bolívar comporta una doble conducta reprobable. Rabia patológica a las mujeres y rabia a los que se atreven a criticarlo por su comprobada ineptitud y corrupción.

Alcalde proscribe a Eljaiek

Alcalde prescribe a Vivian Eljaiek.
Alcalde proscribe a Vivian Eljaiek. Es una lideresa respetada por tirios y troyanos. Somos libres y nuestras palabras son como saetas que abren el viento y las mentes.

¿Un gobernante puede «declarar persona no grata» a un ciudadano o representante de una organización de la sociedad civil que lo critique? En un país totalitario el gobernante lo hace con frecuencia. Proscriben, condenan y encarcelan a ciudadanos críticos que son incómodos al dictadorzuelo. Y cuando legalmente no lo pueden hacer, impulsan políticas de exterminio, como sucede en Colombia. El pensamiento crítico está proscrito. Y si es de la mujer, más.

Tal conducta, además de patológica, es la aplicación en la práctica de una censura y un destierro de facto contra el ciudadano. En otras palabras, es una violación flagrante a los derechos humanos de Vivian Eljaiek. Pero también una conducta prevaricadora, porque va contra la Constitución y la Ley. El alcalde se extralimita en sus funciones y usa el poder público para satisfacer sus bajos instintos expresados en una conducta reiterativa.

Por esa razón, la Corte Constitucional censuró ese comportamiento de gobernantes pervertidos.

«Constituye pues un acto de proscripción rechazado por la propia Carta. En este orden de ideas, se concluye que la declaratoria de persona no grata contenida en la resolución constituye una sanción, ya que es un acto de proscripción, entendido como una censura o exclusión». (Sentencia T-386/02).

Igualmente, la Corte también consideró que la imposición de esta sanción es contraria al debido proceso (CP art. 29), por la subjetividad que subyace tras el concepto de lo moral y lo ético y de lo bueno y lo malo. El alcalde pretende definir lo bueno y lo malo, lo corrupto y lo incorrupto. El gobernante invierte los valores morales y éticos de una sociedad que debe ser transparente.

Alcalde proscribe por criticas

William Dau se revolcó en su propio veneno cuando Vivían Eljaiek cuestionó a Dau por su papel en los peajes. Este tuit le sacó la piedra al Torquemada criollo:

Por otra parte, Vivian Eljaiek se refirió a la incompetencia de Dau respecto al caso de Transcaribe que vive la peor crisis de toda la historia. El alcalde se ha demorado más de 8 meses para resolver un crédito y no ha presentado un proyecto de acuerdo al concejo. ¿Ineptitud? Claro. 

La «dedocritis aguda» de Dau

Pero Eljaiek también le pegó duro por la corrupción de esta administración. Es la misma corruptela de administraciones anteriores,  «dedocritis aguda». Es decir, adjudicar «a dedos».

Se corrió el velo para ver la falsedad de Dau

William Dau Chamat es el prototipo de la élite de «papi y Mami» que luego de que se fumaron el capital de sus padres o abuelos, se dedicaron a vivir del Estado o ser empleados de multinacionales. Vivian Eljaiek tuvo que vivir el caso de los peajes para darse ¡por fin! cuenta que fueron engañados por la capacidad histriónica (¿Trastorno Histriónico de la Personalidad-THP?) de Dau Chamat.

Alcalde proscribe por¿misógino?

La conducta del alcalde va más allá de lo señalado. Refleja un odio a la mujer. Sus reiterados ataques a lideresas sociales, incluso, a funcionarias de su administración, comporta quizás una conducta también patológica que redunda en una violencia de género. ¿Por qué le tiene rabia a las mujeres?

El comportamiento de Dau Chamat ejercita una violencia de género contra una lideresa que lo cuestionó por su falta de acción para salvar a Transcaribe. O también por el comportamiento zambiloco del alcalde en el manejo de los peajes de Cartagena. Situación que provocó el paro camionero y sus consecuencias negativas en la productividad de la economía nacional. O el caso de la contratación directa. Son tres hechos reales y bien sustentados de su incompetencia para gobernar y resolver problemas públicos de su responsabilidad. Lo peor, su corrupción. ¿Dónde estaban los gremios económicos que no se habían dado cuenta?

A la par que Dau ejerce esa violencia de género, promueve el odio a través de las redes sociales. Hace mal uso de su poder estatal para destilar sentimientos de odio a los semejantes. ¿Qué hace Facebook al respecto? En esta ocasión la víctima es una mujer, cuyo gremio es aliado de su gobierno a lo largo de estos 14 meses de su accidentada administración. Como representante de la Andi, Eljaiek lo apoyó en la configuración de su gabinete, en su pelea con el concejo, la gestión ante el gobierno nacional y los organismos de fiscalización para garantizarle estabilidad frente a su propia debilidad estructural. Los gremios económicos hacen parte del gobierno de Dau.

En realidad, el alcalde no cuestiona a Vivian Eljaiek por ser vocera de los industriales, sino porque es una mujer que se atrevió a cuestionarlo por su ineptitud e incapacidad para gobernar.

La conducta de Dau es misógina. Ejerce una censura que discrimina la libertad de expresión de una mujer pública. Mujer que merece respeto, muy a pesar de no estar de acuerdo, muchas veces, con sus ideas. Así lo hizo contra lideresas sociales de barrios empobrecidos que solo reclamaban sus derechos. (Remember, Dina Coneo). Pero esta conducta censurable, no fue reprochada por la izquierda y las organizaciones de mujeres que están amancebadas a las indelicadezas del alcalde. Tampoco de las organizaciones de derechos humanos. ¿Qué autoridad moral tienen para seguir pontificando del bien y del mal?

Dau, el Torquemada

Este episodio donde el alcalde proscribe a la vocera de la Andi Vivian Eljaiek, demuestra que el cuestionamiento de la prensa libre e independiente, no es una animadversión con el sujeto gobernante. Es un deber que los periodistas tenemos con la sociedad, aunque lo amenacen de muerte y los persigan gobiernos corruptos. Es lo que le sucede a este periodista. He sufrido 16 amenazas de muerte, acoso judicial y policivo solo por quitarle la máscara al Torquemada criollo.

Proscribir a una mujer que ejerce su libertad de expresión es una conducta inquisitorial. Digna de un misógino como Tomás de Torquemada. De las 10 mil personas que mandó a quemar, el 20% eran judíos y moros, y el 80% eran mujeres. ¿Qué tal si William Dau tuviera su despacho no en la Casa de la Aduana sino en el Palacio de la Inquisición en los tiempos de la Santa Inquisición?

Eso le pasa a una sociedad que se empecina en buscar falsos salvadores. Colombia no aprende. Cartagena, en particular, no escucha la voz de la verdad, porque anda en la mentira. Esto nos ha llevado a profundizar el camino de la perdición. Verbigracia: William Dau. Éste, además de inepto y corrupto, presenta un cuadro patológico histriónico que le permite engañar fácilmente a la gente.

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