Cartagena sin alcalde electo, ¿y por qué Pedrito instaló comisión de empalme?

En una sociedad corrupta y de falsedad, la verdad es revolucionaria, y quienes la buscan, son perseguidos y crucificados. Pulitzer dijo que los periodistas deben alinearse con los débiles y no con los poderosos. Kapucinsky mostró «su preocupación por los sectores más desfavorecidos y por su independencia frente a presiones de todo signo, que han tratado de tergiversar su mensaje».

El abrazo de Dau. En la primera reunión de la comisión de empalme. Cortesía.

Esta es la verdad electoral: Cartagena está sin alcalde electo. El preconteo de votos, donde William Dau Chamat obtuvo 113.627 y William García Tirado 102.708, es un mero ejercicio informativo sin valor jurídico, según la Registraduría Nacional. Es más, existen cerca de 100 reclamaciones que podrían modificar los resultados electorales.

En otras palabras, la ciudad está sin alcalde electo. Dau Chamat sigue siendo candidato y virtual ganador de las elecciones de la alcaldía. Por tanto, no puede actuar como tal y el alcalde Pedrito Pereira, podría estar incurso en prevaricato al instalar el 12 de noviembre la comisión de empalme.

Este es el decreto No 8264 Comisión de Empalme de Pedrito. Si bien el decreto no menciona la elección de William Dau, si hubo reuniones formales en el despacho con el primer mandatario. Esto se constituye, de facto, en un acto de gobierno, ya que le da fuerza jurídica al preconteo de votos de la Registraduría. Pero la realidad es que estamos sin alcalde electo.

Entre paréntesis

Nota de Lucio: Algunos epígonos del Pequeño Malandrín -la mayoría encubiertos y bajo el anonimato- vienen desplegando un ataque sistemático contra este periodista que le está diciendo la verdad a la ciudad. Es una campaña sistémica agenciada por una jauría digital que derrama su mala leche y, además, atacó mis redes sociales, las cuales fueron cerradas en las dos últimas semanas de la campaña electoral con el propósito de silenciarme. Esos epígonos quieren acomodarse en el tren de una victoria dudosa del «Tractor». De la misma manera como se acomodaron con Guillermo Panizza y Judith Pinedo, quienes estuvieron al servicio de las élites dominantes de Cartagena.

Yo no escribo ni publico contra o a favor de alguien. Soy un periodista libre, comprometido con la verdad y no con la política ni con esos sectores dominantes. Mis escritos no van contra alguien. Van por la verdad. Si hoy te alegras por estar escribiendo sobre el Pequeño Malandrín, te recuerdo que los seguidores de éste, se alegraban cuando lo hacía con Yolanda Wong. ¿Cuántos se alegraron cuando llevé al escarnio público al Chuzo, presidente del congreso y con fama de ser la anticorrupción en pasta como se autoproclama hoy el Pequeño Malandrín? No basta con autoproclamarte anticorrupto, lo tienes que demostrar en tu práctica. El Chuzo terminó condenado a 9 años de prisión y yo fui absuelto por el Tribunal Superior de Cartagena para seguir siendo un periodista libre. Me importa un comino lo que diga el Tractor cargado de químicos y sus epígonos de sus redes sociales (pagados por Dau con sueldos miserables de $500 mil pesos, como sucede con Cynthia Pérez, futura primera dama del Pequeño Malandrín).

Cuando publiqué sobre la candidata Yolanda Wong lo hice con la palabra de la verdad. No porque la odiara o estuviese resentida con ella. La Procuraduría acaba de suspender a Wong por 4 meses. ¿Es malo advertirle a la sociedad de actos irregulares de sus dirigentes? Si hubiese sido elegida alcaldesa ¿cómo estaríamos ahora? ¿Peor o mejor? Por lo menos Wong está cuerda y nunca se ha drogado, pero el virtual alcalde electo parece un tractor lleno de químicos. Lo que he dicho sobre el Pequeño Malandrín se está comprobando con creces. No escribí sobre William García ni sobre los demás candidatos, porque no encontré nada evidente en su conducta que impidiera el ejercicio de la gobernanza. Salvo el caso de Armando Córdoba, quien de mochilero de César Anaya, pasó a ser un «negro domesticado» (expresión de Malcom X, defensor de los derechos afrodescendientes) de la banda de Irina Saer Saker y del Pequeño Malandrín . La élite dominante necesita de renegados que renieguen de su propia clase social para entregarse al sueño de los poderosos. Los empobrecidos que votaron por Dau, quien debe estar en una clínica de reposo, deben sentirse decepcionados. Cierro paréntesis.

¿Usurpador?

No hay duda, la ciudad está sin alcalde electo. El Pequeño Malandrín está cumpliendo el papel de alcalde electo cuando aún no le han entregado la credencial. Los gremios económicos de la ciudad se lo llevaron para Barcelona, desde donde hizo unas declaraciones desafortunadas contra jueces, periodistas y el gobernador de Bolívar Dumek Turbay.

El Pequeño Malandrín, victimario de los derechos humanos, fue sentenciado a pagar tres días de arresto en la cárcel por sus acusaciones sin ningún sustento probatorio. Es propio de su trastorno mental delirante.

En su oportunidad, este periodista lo caracterizó como una de las opciones de las elites dominantes de Cartagena para capturar el poder total del Distrito. Este enunciado, basado en la investigación y el análisis periodístico, fue comprobado al final de su campaña. Algunos de los exponentes del Centro Democrático de Cartagena y Bolívar se unieron al final de  la campaña de Dau.

La composición de la comisión de empalme, donde algunos «negros domesticados» (si lo supiera Benkos, lloraría en su tumba) fueron anexados cuando Armando Córdoba se pronunció por las redes sociales. La composición de la comisión de empalme, dirigida por Irina Saer Saker, quien está al servicio del «blanquismo cartagenero», comprueba que lo dicho por este periodista es verdad.

Sin alcalde electo

Según la Registraduría Nacional el preconteo electoral es un mero ejercicio informativo para la sociedad cartagenera y no se constituye en sí mismo un acto administrativo con fuerza jurídica.

Si fue instalada la comisión de empalme el pasado 12 de noviembre entre Pedrito Pereira y William Dau Chamat, podrían estar cometiendo serias irregularidades. Pereira cometería prevaricato, en tanto que el Pequeño Malandrín usurparía funciones que todavía la autoridad competente no lo ha investido, debido a las múltiples reclamaciones. Debe ser declarado alcalde electo.

Para que exista alcalde electo, una vez terminado los escrutinios, la Registraduría debe haber diligenciado el formulario E-28, el cual es la expedición de la credencial al candidato que resultó ganador de las elecciones. Con los escrutinios se verifica que los resultados son similares a los del preconteo. Por último, el Consejo Nacional Electoral le expide la respectiva credencial al alcalde ganador. Y esto no se ha hecho.

Más de 100 reclamaciones

En la elección de la alcaldía de Cartagena se están resolviendo por lo menos 100 reclamaciones interpuestas por diferentes candidatos. Las reclamaciones más complejas son las de William García Tirado. Estamos en los escrutinios departamentales y todavía hay varios municipios donde se debe resolver las impugnaciones.

Por ejemplo, la votación de Cartagena debe ser verificada en el proceso de escrutinios del departamento. La situación es más compleja porque de una reclamación del candidato García Tirado en 11 mesas, luego de la verificación, le aparecieron 360 votos.

Puede suceder que en el proceso de escrutinios departamentales se resuelva la mayoría de las reclamaciones. Pero las que no alcanzan a ser resueltas pasarían al Consejo Nacional Electoral que finalmente se encargará de expedir la credencial al que resultara ganador.

La ciudad necesita seriedad. Cartagena parece que viviese una maldición. Este era el momento de derrotar a las maquinarias políticas con contundencia. Pero el virtual alcalde electo, William Dau Chamat, no tiene la competencia mental para ejercer el poder gubernamental. Y podría estar en duda su posesión. ¿Por qué? Te lo diré en la entrega III del Top Secret de la victoria del Pequeño Malandrín.

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