La razón por la que Turbay y García lideran encuestas en Cartagena. ¿Se romperá la maldición política?

Cartagena de Indias, desde 2007, viene votando en contra de lo que, subjetivamente, son los candidatos de la clase política tradicional que aparecen como los favoritos. En aquel año, la caída sorpresiva de Juan Carlos Gossaín Rognini ante el triunfo inesperado de Judith Pinedo Flórez (Mariamulata), marcó la maldición política del favoritismo de los grandes exponentes de la clase dirigente tradicional. ¿Esta vez, Dumek romperá esa especie de maldición política que William García sufrió en las elecciones de 2019 cuando era el superfavorito?

A 20 días de las elecciones locales y regionales de 2023, se marcan tendencias a través de mediciones cuantitativas, tales como sondeos y encuestas. Pero, así como Bogotá y Barranquilla tienen una tendencia histórica donde se puede presagiar fácilmente un posible ganador, en Cartagena también existe una tendencia histórica de 16 años en la cual no gana el favorito de las encuestas ni de otras mediciones. Un elemento nuevo que se propone en este análisis es el papel de los “puya ojos”, como un mal menor en el proceso de corrupción del electorado.

Te puede interesar: Total solidaridad recibe William García por amenaza contra su hija

Curi: el último político

Curi, el único que rompió la maldición política
Curi, el único que rompió la maldición política en Cartagena. La primera vez , como un candidato del pueblo. La segunda y la tercera, de la clase política.

Sin duda, Nicolás Curi Vergara, fue el último de los políticos favoritos que confirmó esa tendencia ganadora en las urnas. El voto en blanco y la abstención fueron las notas relevantes de esa jornada electoral que se hizo el 25 de octubre de 2005. Curi fue elegido por tercera vez a la alcaldía con 54.583 sufragios de las casi 120 mil personas que participaron en aquella jornada electoral. El voto en blanco 40 mil, y Mery Luz Londoño, del Polo Democrático, recibió apenas 13.680 votos.

Así como Dumek Turbay, el hoy candidato de la clase política tradicional, Curi Vergara tenía 76 investigaciones penales, disciplinarias y fiscales. Nicolás las lucía como charreteras de las batallas libradas contra sus enemigos, que no veían otra opción sino denunciarlo. Pero, aún con esa carga moral, todos los sectores políticos tradicionales lo apoyaban, incluso, los “financistas electorales” de la época. También tenía detrás de sí, a una legión de “puya ojos” que lo acompañaron a lo largo de cinco meses de campaña.

Y se cree que ese tipo de electorado es fiel con un personaje como Curi, quien ya en el poder, distribuía milimétricamente la parte que a cada quien le correspondía. En su despacho tenía una especie de planeador (no usaba computador) donde escribía lo que le daba a cada quien. ¿Esto lo hizo Dumek en su gobernación? Sus aliados los sabrán.

Los gremios económicos y los políticos proclives a la clase dirigente de la ciudad le apuntaron al voto en blanco cuando fue elegido Nicolás. Pero, a pesar de la campaña que hacía “1815” (El Universal y Cía.), no alcanzó a derrotar a Curi. Quizás el hecho de que Mery Luz Londoño se mantuviera como candidata, evitó la caída de Curi a manos de “Mr. Blanco”.

Lee lo que publiqué el 27 de octubre de 2019: Un buitre de corto vuelo. Dau, alcalde electo. Derrotadas las maquinarias

La maldición política que padeció Gossaín

Juan Carlos Gossaín, cuando fue gobernador de Bolívar, fue homenajeado por el congreso. Detrás, asoma la cabeza Dumek Turbay Paz. Lidio García y  Silvio José Carrasquilla los impulsores.
Juan Carlos Gossaín, cuando fue gobernador de Bolívar, fue homenajeado por el Congreso. Detrás, asoma la cabeza Dumek Turbay Paz. Lidio García y Silvio José Carrasquilla los impulsores.

El comportamiento del electorado cartagenero es muy particular. Desde el punto de vista cultural, existe un resentimiento contra su clase política. Quizás es una manera de luchar contra la visión clasista y racista de estos políticos. Pero, su falta de capacidad política para discernir entre uno y otro candidato, lo lleva a errar en su elección. La misma Judith Pinedo desperdició un papayazo para hacer, por lo menos, el 20% de lo que prometió. Se comportó como el caballo cochero, bien lo dijo de sí misma, cuando se puso al servicio de los Araújo y Cía, como si fuera una empleada o directora ejecutiva de Funcicar.

Esa situación, enmarcada en un aspecto cultural, lleva al electorado cartagenero a votar contra un candidato, y no a favor de otro. Es el mismo fenómeno que se presenta en casi toda América Latina. Lo fundamental, por lo tanto, es votar en contra y no a favor de alguien. Así votaron por Judith Pinedo contra Juan Carlos Gossaín en 2007. Lo mismo hicieron contra la difunta María del Socorro Bustamante, al votar por Campo Elías Terán. Se puede decir también que votaron por Manolo Duque contra Quinto Guerra, Éste se presentó en las atípicas, y ganó. Pero solo duró dos meses en el gobierno, pues estaba inhabilitado.

En las elecciones pasadas, de octubre de 2019, indiscutiblemente, las encuestas se las ganaba William García Tirado, seguido de Yolanda Wong. García era el mejor candidato, sin duda. El handicap que tenía era precisamente su fortaleza: el apoyo de los financistas. Todos sabemos los resultados de las elecciones. Fue una derrota rara para no decir dudosa. García (103 mil votos) fue superado por Dau con 114 mil. Wong se quedó con 44 mil. Lo curioso es que el voto en blanco fue de 61 mil sufragios, superior en todos los tiempos de la historia electoral de Cartagena. La tercera votación fue la del blanco.

¿Por qué en esas elecciones el voto en blanco fue tan alto? Había una inconformidad con la clase política dominante, pero también con unos candidatos alternativos que no fueron atractivos para esa masa de votantes inconformes. Y esta tendencia sigue, porque el Pacto Histórico ha sido inferior a las expectativas que se construyeron desde abajo.

La maldición política frente a Dumek

De hecho, si Juan Gossaín recibió ese golpe cuando se creía ganador, lo mismo que William García , María del Socorro Bustamante, Quinto Guerra, ¿cómo estará sopesando la situación hoy Dumek Turbay, el favorito de la clase política en las elecciones del próximo 29 de octubre? ¿Romperá esa maldición que ya cumplió un récord de 16 años?

Se cree que la contienda de este 2023 ya la tiene ganada por anticipado Dumek José Turbay Paz. Solo debe cerrar las puertas de sus oficinas y comandos electorales, y esperar a que sean las 8 de la mañana del 29 de octubre. ¿Es Dumek un hombre del pueblo como concebían en el imaginario cultural a Nicolás Curi Vergara? ¿O es un advenedizo y prepotente pretendiente que valiéndose de su evidente fuerza quiere doblegar la voluntad de un electorado francamente complejo? Estas preguntas pueden ser retóricas para explicar la esencia de este análisis: una reflexión sobre el comportamiento cultural del electorado cartagenero y de América Latina.

No obstante, Dumek Turbay viene con una tesis adicional. Se quiere mostrar y se ha mostrado como la antítesis, la contracara, del alcalde William Dau Chamat. Esto es lo que está buscando para romper con esa maldición que pesa sobre los candidatos de la clase política. O sea, que el electorado vote contra Dau, votando por Dumek. ¿Lo logrará? Por su parte, si William García logra enfatizar que su candidatura es la verdadera antítesis de Dau, y que es el candidato más libre para gobernar en la alcaldía, puesto que no tiene las ataduras de hace 4 años, Dumek seguramente no podría romper la maldición política en Cartagena.

Share.