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Fueron  más de 50 mil ciudadanos que vieron la propuesta de transformación de Estado que propuso Edison Lucio Torres en esas tres semanas de debate de la consulta presidencial. No fue fácil participar en un sistema viciado por la Cacocracia.
Fueron más de 50 mil ciudadanos que vieron la propuesta de transformación de Estado que propuso Edison Lucio Torres en esas tres semanas de debate de la consulta presidencial. No fue fácil participar en un sistema viciado por la Cacocracia.

No estoy solo en esta misión contra la Dictadura del Ego. Lucio contó con el respaldo de más de 50 mil ciudadanos en las urnas. Hombres y mujeres preparados para recibir el mensaje de la Revolución del Ser, una apuesta de liberación de la Cacocracia y del Bogocentrismo enquistados en el Estado y en la mente del colombiano.

El pasado 8 de marzo de 2026, en la consulta presidencial del Frente Por la Vida, se puso a prueba la propuesta de Los 5 diamantes para construir La Gran Colombia mediante un Gobierno de Reconciliación Nacional. Prueba de fuego, cuyo resultado es positivo por donde se le vea.

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Caballos cocheros

Cuesta decirlo, pero es la verdad. El sistema dominante prepara a los electores para que actúen como caballos cocheros. Están domesticados para cargar con los mismos con las mismas, sean de izquierda o de derecha. O de cualquier ideología. Están preparados para no recibir estímulos periféricos sino de sus dirigentes que los orientan hacia su propia desgracia, tal como lo hizo Adolfo Hitler en los años 30 en Alemania.

En tanto en esta consulta presidencial, nuestra participación fue una experiencia enriquecedora. Fueron tres semanas intensas y profundamente vividas desde el punto de vista político. Tres semanas, sin embargo, insuficientes para que Los 5 diamantes fueran comprendidos por una masa atrapada en corsés ideológicos. Una masa que sigue ideas o personajes que la representan, sin lograr ver más allá de lo que dictan sus líderes o partidos. En efecto, actúan como caballos cocheros con anteojeras (vendas laterales en sus ojos) para limitar su visión y, por tanto, sean sujetos maleables y dirigibles.

El electorado colombiano, en su mayoría, está atrapado en esas anteojeras. Los líderes políticos -que construyeron el sistema cacocrático– saben perfectamente que le es funcional para reproducirse cada cuatro año, gane quien gane.

50 mil ciudadanos: hombres y mujeres libres

Pero más de 50 mil ciudadanos y ciudadanas sí vieron el mensaje: transformador, liberador. Lo escucharon en los debates de Caracol Televisión, Caracol Radio —con Vanessa de la Torre—, RCN, El País de Cali y Blu Radio. También en las pocas entrevistas que algunos medios se atrevieron a hacer. Y lo digo con gratitud: El Colombiano, Teleantioquia, Habla Barranquilla de Lao Herrera, Hablamos Todos de Mariano Orozco, La Verdad y Punto de Germán Terán y el espacio 6:25 de Jairo Baena.

Entonces surge la pregunta inevitable: ¿por qué tan pocos medios se atrevieron a indagar sobre Los 5 diamantes, el Bogocentrismo o la Cacocracia? La respuesta, por ahora, queda en suspenso.

No obstante, hay una pista. Cuando la vida cotidiana está dominada por la supervivencia —y por amarras mentales e ideológicas—, la primera víctima es la libertad. Nadie es libre si no se conoce a sí mismo, lo dijo Epicteto hace más de dos mil años. Y, sin embargo, muchos creen que son libres solo porque pueden votar por quien les dé la gana.

Empero, las cadenas más fuertes no son físicas: son mentales. La izquierda padece con mayor intensidad las ataduras ideológicas: grilletes disfrazados de disciplina de partido o de supuesta conciencia política. La derecha, en cambio, carga otras más calculadas: las del poder, las de perpetuarse a cualquier costo.

Ambas orillas, al final, desembocan en lo mismo: la esclavitud del ser humano.

Ganar la Presidencia de la República no es fácil. ¿Para qué una Presidencia si uno no es capaz de cambiarse a sí mismo? Pues bien, la primera tarea de un aspirante presidencial debe ser el cambio de la persona por principios integrales. Erradicar los principales vicios que anula el resurgir de una buena persona. Esto le llamo la Revolución del Ser.

El sistema cacocrático (el gobierno de inescrupulosos o malvados) está dado para que ganen los mismos con las mismas. La mayoría de los medios de comunicación y, peor, los periodistas dominantes, no miran más allá de lo que le muestra el sistema. Están atados a ese grillete mental. Con todo respeto, sus preguntas en los debates no conducían a la exploración de las profundidades mentales de los candidatos sino a la banalidad y a la superficialidad.

Como la mayoría busca la banalidad, el sistema dominante hace que los votantes sigan sus directrices como si fueran libres. Aquí no interesa las ideologías cuando se trata de cometer una acción corrupta o de eliminar al otro. Esta campaña presidencial del 2026 tiene los ingredientes tradicionales, matizada por un gobierno de izquierda que quiere continuar con un cambio que no fue posible en estos cuatro años.

50 mil ciudadanos que se multiplicarán

La cacocracia no es fácil de vencer.  Nos acostumbramos a una gestión histórica ineficiente, sin ética y, esencialmente, corrupta. Lo grave: justificamos el comportamiento inmoral del mandatario:

“El político roba, pero hace.”

Si esos 50 mil ciudadanos y ciudadanas que vieron la propuesta de Los 5 diamantes fueron capaces de movilizarse este 8 de marzo ¿por qué deben multiplicarse? Nosotros quisimos corregir el camino del cambio propuesto por el presidente Gustavo Petro. Seguiremos adelante para construir caminos hacia la verdadera libertad de nuestra nación. Una libertad que no está determinada por el líder sino por el mismo votante.

Así reiniciamos esta marcha, no solo hacia la presidencia de Colombia, sino a la transformación del país. Ahora vienen las elecciones regionales. Es una oportunidad para liberarse de la Cacocracia local y regional. Pero, antes los líderes debemos liberarnos a sí mismo de la Dictadura del Ego, esto es del Bogocentrismo y de la Cacocracia.

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